Expulsamos a los buzos, pero el barco nodriza se fue: Serranilla no se defiende con comunicados
La expulsión de 44 hondureños sorprendidos pescando en Serranilla es una buena noticia, pero deja la pregunta incómoda: el buque nodriza que los llevó huyó, y el caracol pala que se llevan cada año no vuelve. La soberanía del archipiélago se juega en el mar, todos los días, no en un trino.





